Generalmente suelo no comentar lo que está experta en el disfraz político suele hacer o decir, tener buena memoria me impide olvidar la pataleta que tuvo cuando como Consejera de un Gobierno presidido por el PNV, se negó a abandonarlo después de que el PSE lo decidiese puesto que el PNV negociaba en secreto con HB abrir un proceso independentista, su ejercicio de vasquismo filonacionalista siguió cuando en las primarias para elegir candidato a Lehendakari acusaba a Redondo Terreros de "españolista", aquella Rosa Díez que en las elecciones europeas hacía gala de su amor a la pluralidad de España e iniciaba los mitines saludando en Castellano, Euskera, Catalán y Gallego....Esa misma persona dice hoy dice que todos los problemas que tenemos se deben a una inventada persecución al castellano y a que existen autonomías en nuestro país. Haciendo aquella vieja treta que suelen tener regímenes y personas de corte autoritario que es "si hay un problema, agita la bandera para que los ciudadanos no piensen".
Sé que muchas veces algunos votantes, e incluso algunos compañeros quieren que insultemos, que digamos una palabra más alta que la anterior, no estoy de acuerdo y hago mío el espíritu de una frase que dijo una vez el Presidente del Gobierno "a cada insulto que recibamos, nosotros una propuesta, a cada descalificación una idea y a cada exageración una sonrisa".
Y es que insultos se dicen muchos por parte de Rosa Díez, se insulta el desarrollo de la españa democrática, plural y prospera que se explica en gran medida en el desarrollo (aún con imperfecciones) de la España de las Autonomías, y a cada insulto que reciba, le diré a la señora Díez, que ella no tiene el monopolio de la españolidad y que sin CCAA tal vez no hubiese podido ir a una universidad que hizo el Gobierno de Joaquín Leguina, que creyó que el sur de Madrid merecía la mejor universidad de España, mi tierra Galicia, seguiría siendo un territorio exportador de seres humanos, como lo fue en el pasado y no de talento y empresas de éxito como lo es ahora. Por tanto a cada insulto contra las CCAA creo que hay que proponer más y mejor Estado autonómico.
A todas las descalificaciones que la señora Díez hace sobre las lenguas que existen en España y que son tan españolas como el castellano, le diría a esta Diputada del Grupo Mixto que a más lenguas habladas por una persona, más cultura tendrá. España es inmensamente afortunada porque sus ciudadanos tengan un patrimonio cultural de 4 idiomas y diversos dialectos, eso es algo que nos convierte seguramente en un país con un potencial de pluralidad enorme, un país preparado para afrontar el reto de la integración europea y de la globalización. Ser capaces de valorar la pluralidad interna de España es ser capaces de entender que nuestro país tiene una situación privilegiada como actor global mediterraneo, europeo, latinoamericano y transatlántico, como se suele decir cada día más tenemos identidades multiples y no saber gestionarlo es no ver por donde va el mundo del futuro.
Claro que además exagera y nos recuerda aquello de que España está en el abismo, y yo no puedo dejar de reirme, porque pensar que nuestro país va a peor después de estos más de 30 años de democracia y descentralización, seguramente es vivir fuera de la realidad y creo que nadie con dos dedos de frente puede negar el cambio que ha vivido España.
Siempre he pensado que la segunda legislatura de Aznar en el Gobierno fue mala para el país (con la primera simplemente discrepé) en política se instalaron unas formas penosas de actuar basadas en la exageración de simbolos nacionales para negar la discrepancia, por desgracia ese lenguaje y formas de actuar fue rechazado en 2004 por una mayoría de españoles, incluso parte del PP hoy quiere pasar página y demostrar que en este país puede caber una derecha civilizada y yo sinceramente deseo suerte a quienes están en ese empeño.
El problema es que hay quienes como los pilotos japoneses que cayeron en islas desiertas del pacífico tras la II Guerra Muncial, a pesar del tiempo transcurrido siguen instalados en aquella época, y es que hoy por hoy, la lengua de Aznar en España es la lengua de parte del PP, pero sobre todo es la lengua de todo el partido de Rosa Díez.

